La tecnología vehicle-to-home, abreviada V2H, permite que un vehículo eléctrico suministre electricidad desde su batería de tracción a una vivienda, convirtiendo el coche en una enorme reserva de energía para el edificio. Mientras que un eléctrico convencional solo consume corriente, un coche compatible con V2H puede invertir el flujo y alimentar la iluminación, los electrodomésticos y la calefacción del hogar. Como la batería de un eléctrico típico almacena mucha más energía que una unidad de almacenamiento doméstico dedicada, esto transforma el vehículo en una de las baterías domésticas más potentes que la mayoría de los hogares podría llegar a tener.
Los dos usos principales son el respaldo y el traslado de energía. Como suministro de emergencia, el V2H brilla durante un corte de luz: el sistema aísla la vivienda de la red caída y alimenta los circuitos esenciales, o incluso todos, desde el coche. Una batería de tamaño medio de 60 a 80 kWh puede sostener un hogar austero durante varios días, mucho más que una batería de reserva convencional y sin el ruido ni el combustible de un generador. Como herramienta de traslado de energía, el V2H permite cargar el coche barato por la noche, o llenarlo con la energía solar del tejado durante el día, y después recuperar esa energía almacenada en el caro pico de la tarde, lo que reduce la factura y aprovecha mejor la energía renovable autogenerada.
Lograr esto requiere algo más que un cable especial. Un cargador bidireccional convierte la corriente continua de la batería en corriente alterna apta para la red doméstica, y un dispositivo de transferencia o conmutación desconecta de forma segura la vivienda de la red antes de que el coche empiece a suministrar. Ese aislamiento resulta imprescindible por seguridad, ya que inyectar corriente en unas líneas que los técnicos podrían creer sin tensión sería peligroso. La instalación suele exigir un electricista cualificado, un cuadro eléctrico reforzado y la integración con cualquier inversor solar y sistema de gestión energética del hogar ya presente.
El propio coche debe admitir la función. No todos los eléctricos permiten exportar energía de la batería, y entre los que sí lo hacen las implementaciones difieren, ya que algunos se limitan al vehicle-to-load o a servicios de red en lugar del suministro a toda la casa. Los primeros despliegues de V2H se asociaron al estándar de corriente continua CHAdeMO, que definió pronto el funcionamiento bidireccional, aunque los enfoques basados en corriente alterna y el CCS bidireccional están ampliando ahora el abanico de modelos compatibles. El propietario debe comprobar que su coche, su cargador y la configuración de su vivienda sean compatibles entre sí.
Algunas consideraciones prácticas matizan el atractivo. Toda la energía que se envía a la casa deja de estar disponible para conducir, así que la mayoría de los sistemas permiten reservar una carga mínima para la movilidad. El equipo cuesta más que un wallbox estándar, y la viabilidad económica depende de la diferencia entre el precio de la electricidad barata y la del pico. También está la cuestión del desgaste de la batería, aunque un ciclado diario moderado suele tener un efecto limitado. El V2H se sitúa entre las ambiciones de conexión a red del vehicle-to-grid y la simple alimentación de aparatos del vehicle-to-load, todo construido sobre la misma batería de alto voltaje, y ofrece a los hogares una combinación muy atractiva de resiliencia y control del gasto.
- Alimenta una vivienda con la batería del coche eléctrico
- Aporta respaldo durante cortes de suministro, a menudo durante días
- Permite trasladar energía barata nocturna o solar a las horas pico
- Requiere equipo compatible y un coche que admita la función